Viajar bien no siempre implica gastar de más. En distintas regiones del mundo existen ciudades que combinan historia, cultura, gastronomía y experiencias memorables con costos razonables. Desde América Latina hasta Europa y África, estos destinos prueban que el buen viajar también puede ser accesible.
Destinos “baratos” para conocer este 2026
Antigua, Guatemala
Antigua Guatemala es uno de esos lugares que se disfrutan sin prisas. Su arquitectura colonial bien conservada y la ausencia de turismo masivo la convierten en una excelente opción para quienes buscan autenticidad. Las calles empedradas, las iglesias barrocas y los mercados locales construyen una identidad clara y coherente, enmarcada por volcanes que dominan el paisaje.
Uno de los grandes atractivos es el tour por los miradores de Antigua, ideal para entender la geografía del lugar y obtener vistas privilegiadas de la ciudad. Desde aquí, el viaje puede continuar hacia Flores para visitar el Parque Nacional Tikal, donde las ruinas mayas emergen de la selva y ofrecen una experiencia que combina historia, naturaleza y exploración.

Oaxaca, México
Oaxaca es sinónimo de cultura viva. Su centro histórico, los mercados y su reconocida gastronomía —con moles, tlayudas y mezcal como protagonistas— hacen de esta ciudad un destino completo y, además, accesible. Los precios de alojamiento y comida suelen ser razonables, incluso en zonas bien ubicadas.
Desde la ciudad se pueden organizar excursiones a Hierve el Agua, Mitla o Monte Albán, así como visitas a comunidades como Teotitlán del Valle, famosa por su tradición textil zapoteca, o Santa María del Tule, donde se encuentra uno de los árboles más grandes y antiguos del mundo. Un destino ideal para quienes buscan profundidad cultural sin comprometer el presupuesto.

Lisboa, Portugal
Lisboa se ha consolidado como una de las capitales europeas más accesibles para viajar. Sus tarifas aéreas competitivas durante gran parte del año y su amplia oferta gastronómica la hacen especialmente atractiva fuera de temporada alta.
La Lisboa Card permite acceder a monumentos clave como el Monasterio de los Jerónimos y utilizar el transporte público de forma ilimitada, facilitando el recorrido por la ciudad. Además, los free tours por barrios como Belém o recorridos temáticos sobre fado y arte urbano permiten conocer Lisboa de manera práctica y económica. Su tamaño y diversidad la convierten en una ciudad fácil de explorar incluso en pocos días.

Sofía, Bulgaria
Aunque el vuelo puede representar un mayor gasto inicial, Sofía compensa con precios bajos en alojamiento, comida y atracciones. Es una ciudad con más de dos mil años de historia, donde conviven ruinas romanas, edificios religiosos y arquitectura contemporánea.
Un free tour es una excelente forma de conocer sus principales puntos de interés, como la catedral ortodoxa, la mezquita Banya Bashi y el antiguo Palacio Real. A las afueras de la ciudad, el Monasterio de Rila —Patrimonio de la Humanidad— es una visita imprescindible, tanto por su valor histórico como por la calidad de sus frescos.

Marrakech, Marruecos
Marrakech es una puerta de entrada ideal para descubrir África con un presupuesto moderado. La ciudad ofrece una mezcla intensa de cultura, historia y vida cotidiana: zocos, palacios, jardines y una escena gastronómica accesible y diversa.
Los free tours por la medina permiten entender la historia y la organización de la ciudad, mientras que el resto del viaje puede adaptarse fácilmente al presupuesto: desde recorrer mercados y jardines hasta organizar excursiones al desierto de Agafay o a Casablanca. Marrakech demuestra que un destino exótico no tiene por qué ser inaccesible.
