Mineral de Pozos se ubica dónde Guanajuato se siente más tranquilo; entre paisajes semiáridos que envuelven un poblado mágico cuya esencia honra los vestigios de la cultura chichimeca, entrelazados con los matices del virreinato y la era porfiriana. Es ideal para una experiencia íntima con la desconexión y el descanso, es la clase de lugar que nos recuerda que no hay que ir muy lejos para encontrar la serenidad absoluta. A tan solo cuatro horas en carretera, Mineral de Pozos te invita a emprender un recorrido enmarcado por la piedra caliche, la herencia ancestral y recintos de descanso que hacen de este destino una experiencia de desconexión ideal.
Este pintoresco pueblo mágico es un destino que se deja visitar en cualquier temporada del año, sin embargo, las condiciones del clima favorecen más su visita durante los meses de mayo a septiembre, cuando hay más horas de sol y una atmósfera templada. Si tu plan es ir en invierno, no te debe faltar una chamarra y guantes en un equipaje, ya que la temperaturas suelen ser bastante frías a partir de las cinco de la tarde. Eso si, al llegar no te queda otra opción más que dejarte contagiar de la tranquilidad que este lugar emana; con el misticismo y encanto de sus alrededores.
Cómo llegar
En carretera
Las memorias de un viaje siempre comienzan desde el trayecto que emprendes, si lo tuyo es disfrutar de la libertad de un viaje en carretera, tu experiencia desde Ciudad de México a Mineral de Pozos se trazará entre la música del estéreo del coche y vistas entre campos abiertos.
Toma la autopista México- Querétaro (57-D) hasta el municipio de San Luis de la Paz, una vez ahí sigue las señalizaciones hacia Mineral de Pozos por la carretera estatal que te llevará directamente al pueblo.
También puedes tomar un autobús en la Terminal Central de Autobuses del Norte con dirección a San Luis de la Paz, el viaje dura aproximadamente cinco horas. Una vez ahí, toma un taxi hasta Mineral de Pozos.
Dónde hospedarse
La Casona Minera
Una residencia familiar que desde 2012 se renovó y adaptó como un hotel boutique, La Casona Minera es un recinto de descanso que se alza entre detalles que evocan a la época porfiriana: armarios de madera, barandales de inspiración barroca y objetos de cuarzo que habitan el interior de sus habitaciones. Sus 18 suites invitan al descanso absoluto, con configuraciones matrimonial, doble o king size.



Mineral del Cielo
Entre once hectáreas de vegetación semidesértica, se distribuyen diecinueve lofts de lujo rodeados de distintas especies cactáceas que actúan como los guardianes botánicos del lugar. Con capacidad de hasta cuatro personas, cada loft de Mineral del Cielo cuenta con todo lo necesario para un fin de semana inolvidable; cocina completa, comedor y habitaciones que te acogen en el aura de una cabaña medieval, que convive con el lujo y la modernidad.
Casa Mexicana
En el corazón de Mineral de Pozos, Casa Mexicana es un cálido refugio que más allá de un espacio para descansar, es una experiencia que te envuelve en la tradición de Pozos. Su inconfundible fachada está inspirada en las antiguas minas de la zona y por dentro, guarda espacios al aire libre que conviven con la serenidad del ambiente, así como habitaciones que son una oda al lujo de un descanso rústico.
Llegar a Mineral de Pozos en un roadtrip es la opción más práctica y rápida para un fin de semana entre antiguas minas que inspiran la esencia colonial y rústica de sus hospedajes. Este Pueblo Mágico es la prueba perfecta que el sosiego puede encontrarse a solo unas horas de la ciudad.